Mostrando las entradas con la etiqueta cristianismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cristianismo. Mostrar todas las entradas

¿Ofreció Abraham a Isaac o a Ismael como sacrificio a Dios?

9 de julio de 2016

Por Orlando Mora

¿De qué manera el islam demuestra que fue Ismael y no Isaac el ofrecido en sacrificio?

Abraham ofrece a Isaac como ofrenda a Dios.

En su permanente pugna teológica contra el cristianismo, el islam contradice varias narraciones bíblicas. Y a muchos puede sorprender que la conocida historia bíblica del sacrificio ofrecido por Abraham de su hijo Isaac a Dios es negada por el islam. Ismael, no Isaac, fue el ofrecido en sacrificio, afirma el islam.

Se analizan aquí los argumentos más comunes que usan los apologistas musulmanes para asegurar que fue Ismael, no Isaac, el ofrecido en sacrificio por Abraham, y se presentan las respuestas a estos argumentos desde un punto de vista cristiano. Se toma como base el siguiente texto de contenido islámico:[1]
Los cristianos creen que lo es Isaac pero para los musulmanes lo es Ismael. Aquí se presentan las citas bíblicas al respecto. En primer lugar, como encontramos en Números 8:16-17 “Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí”. era una tradición dedicar el hijo primogénito a Dios. 
Se describe en Génesis 16:16 y 21:5 el hijo primogénito de Abraham era Ismael. Pues así está escrito: “Era Abraham de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael”. (Génesis 16:16) e “Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo”. (Génesis 21:5) 
En segundo lugar, según la Biblia: “Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, vete a la tierra de Moriah y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”. (Génesis 22:2). 
Según este versículo Dios ordenó a Abraham sacrificar su hijo único. Pero Isaac nunca fue único porque Ismael ya había nacido catorce años antes que él, pero Ismael fue único hasta el nacimiento de Isaac. 
En tercer lugar, según el mismo versículo el altar era una zona montañosa conocida como Moriah. Este mismo altar, en árabe se llama Marwah que es una montaña ubicada en la Meca donde vivió Ismael con su madre, mientras que Isaac nunca vivió en la Meca. 
En cuarto lugar, son únicamente los musulmanes quienes siguen con las tradiciones del sacrificio del cordero cada año. Además se rapan las cabezas después porque según el antiguo testamento es una señal de la sumisión completa a Dios. 
La Biblia dice: “He aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareno a Dios desde su nacimiento”. (Jueces 13:5). Para mi estas cuatro razones son suficientes para creer firmemente que el cordero del holocausto era Ismael.
Respuesta a los argumentos islámicos

Tocante al primer argumento, es cierto que Ismael fue el hijo primogénito de Abraham, que procreó con su sierva Agar, pero Dios le prometió que “ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él”. (Génesis 17:19).

El tercer argumento tampoco prueba nada. Es inútil intentar trasladar de un plumazo el lugar del casi sacrificio de Abraham, el monte Moriah, identificado geográficamente con el monte del Templo en Jerusalén, a “una montaña ubicada en la Meca donde vivió Ismael con su madre, mientras que Isaac nunca vivió en la Meca”.

El cuarto argumento es irrelevante para la demostración islámica. Afirmar que “únicamente los musulmanes quienes siguen con las tradiciones del sacrificio del cordero cada año” no prueba que Ismael fue el ofrecido en sacrificio.

¿Qué hay del segundo argumento? Aunque la declaración bíblica es clara, “toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”, (Génesis 22:2), los musulmanes afirman que Isaac nunca fue hijo único, pues, de hecho, Ismael nació catorce años antes. Este argumento ignora que Dios había prometido un hijo a Abraham con su esposa Sara, no con la sierva de ambos, Agar. Desde esta perspectiva, Isaac era el hijo “único” de Abraham.

¿Se cambió la palabra Ismael por la palabra Isaac?

Ahora bien, la Biblia explícitamente declara que fue Isaac el ofrecido en sacrificio, mientras que el Corán no lo especifica. Los estudiosos musulmanes deducen del Corán que se trata de Ismael y aseguran que la Biblia tiene que estar adulterada. Ellos dicen que, en los pasajes aquí citados de la Biblia, la palabra Ismael fue cambiada por la palabra Isaac.

Pero como en muchas otras narraciones, el islam tiene la desventaja de que su libro sagrado, el Corán, apareció cerca de 600 años después de haberse completado el Nuevo Testamento, la segunda parte de la Biblia, el libro sagrado del cristianismo, y cerca de 800 años después de haberse completado el Antiguo Testamento, es decir, el Corán dista temporalmente mucho más que la Biblia de los sucesos que esta última describe. Evidentemente, un texto escrito mucho más tiempo después de sucedidos los acontecimientos, es menos confiable. En este sentido, la Biblia lleva ventaja sobre el Corán.

Después de todo y atrapados en un callejón sin salida, toda la argumentación islámica está basada en una premisa débil: que la Biblia fue adulterada en los primeros siglos de su historia. No obstante, no existe ninguna prueba documental de tal adulteración del texto bíblico. Existen en la actualidad cientos de manuscritos del Antiguo Testamento, algunos de los cuales datan del siglo II a. C, y en ningún manuscrito aparece la palabra Ismael en lugar de Isaac. Los musulmanes solo especulan para intentar refutar la declaración categórica de la Biblia de que Abraham ofreció a su hijo Isaac como ofrenda a Dios.

Referencias

 [1] TARIG MAHMOOD, M. (2015). ¿Quién iba a ser realmente el sacrificado, Ismael o Isaac? En Diario de avisos. Recuperado el 9 de julio de 2016, de http://www.diariodeavisos.com/2015/09/quien-iba-ser-realmente-sacrificado-ismael-isaac-por-malik-tarig-mahmood/

Orando a Jesús: carta de un testigo de Jehová

29 de febrero de 2016

Por Orlando Mora

¿La Biblia permite orar a Jesús? ¿Primeros cristianos oraban a Jesús?


El anterior es el texto que amablemente nos escribió un lector testigo de Jehová.

La doctrina cristiana está de acuerdo con usted en que "Jehová es el oidor de la oración" y que Jesús estableció un modelo de oración en el Padre nuestro.

Es una buena noticia que usted acepte que "hay momentos en que los apóstoles se dirigieron a Él directamente [a Jesús], esto no es objetable". Usted está admitiendo que los apóstoles, en ciertos momentos, sí oraron a Jesús.

La mala noticia es que, oficialmente, Watch Tower enseña que en ningún momento se debe orar a Jesús (1), ya que Él mismo "enseñó que había que orar a Dios, sino que él mismo lo hizo". Además, los primeros cristianos "siguieron las instrucciones de Jesús: oraron a Dios", y por lo tanto, "tal como los primeros cristianos, debemos seguir las instrucciones de Jesús al hacer oraciones".

Por la razón anterior, la Watch Tower niega el pasaje de Hechos 7:59 como una oración de Esteban a Jesús, argumentando que "al contemplar en una visión a Jesús resucitado, parece ser que se sintió con la libertad de apelar a él directamente" (2), aislando este versículo del versículo siguiente, el 7:50, donde inserta la palabra Jehová en lugar de la palabra Señor, creando la apariencia de que Esteban tan solo entregó (sin orar) su espíritu a Jesús y luego oró a Jehová.

Usted luego menciona que "el punto realmente no es si debo orar a Jesús o no". Sin embargo, el punto es que si no debemos orar a Jesús, ¿qué podemos decir de los cristianos del Nuevo Testamento que sí lo hicieron? ¿Fueron idólatras y blasfemos? El texto sagrado nunca los condena por estos actos. Jesús es como... Dios,... capaz de recibir, escuchar y responder las oraciones. Pablo, de hecho, suplicó tres veces a Jesús por sanidad, y Jesús escuchó y le contestó la oración, diciéndole que su bondad inmerecida era suficiente (3).

Usted concluye diciendo que "si Pablo en 3 ocasiones habló a Jesús y en 10 oró a Jehová", "la pregunta es ¿a quién debo orar yo?", perdiendo de vista el hecho de que si solamente se debe orar a Jehová, orar a Jesús -alguien distinto de Jehová- aunque sea una sola vez, es una blasfemia e idolatría. Y sin embargo, el Nuevo Testamento jamás considera como blasfemia o idolatría orar a Jesús. Así que tenemos un problema:

1. Orar solamente a Jehová.
2. Orar a otro distinto de Jehová es blasfemia.
3. Cristianos oraron a Jesús, alguien distinto de Jehová.
4. Nuevo Testamento no llama blasfemia a cristianos que oraron a Jesús.
5. Conclusión: Jesús tiene el mismo atributo de Jehová: ambos pueden recibir oraciones.

La pregunta que sigue es evidente: ¿puede Jehová compartir y dotar su atributo de recibir oraciones a Jesús cuando Jehová dijo que Él no comparte su gloria con nadie (4)? La respuesta es no.

Así que los primeros cristianos oraron a Dios y a Jesús indistintamente. A Dios lo nombraban Señor, no Jehová.

La Watch Tower oculta el hecho de que en el Nuevo Testamento hay más ejemplos de cristianos que oraron a Jesús:

A la congregación de Dios que está en Corinto, a ustedes los que han sido santificados en unión con Cristo Jesús, llamados a ser santos, junto con todos los que en todo lugar están invocando el nombre de nuestro Señor, Jesucristo, Señor de ellos y nuestro, 1 Corintios 1:2.

Pero Ananías contestó: “Señor, he oído de muchos acerca de este varón, cuántas cosas perjudiciales hizo a tus santos en Jerusalén. Y aquí tiene autoridad de parte de los sacerdotes principales para poner en cadenas a todos los que invocan tu nombre, Hechos 9:13-14.

Pero todos los que le oían quedaban pasmados y decían: “¿no es este el hombre que en Jerusalén asolaba a los que invocan este nombre, y que había venido acá con ese mismo propósito, para conducirlos atados a los sacerdotes principales?, Hechos 9:21.

La Watch Tower enfatiza que no se debe orar a Jesús, porque ni siquiera es capaz de escuchar las oraciones, pero el Nuevo Testamento muestra a cristianos orando a Jesús. Usted necesita tomar una decisión, dado que la enseñanza de la Watch Tower contradice lo que usted descubrió: que los primeros cristianos sí oraron a Jesús.


Referencias

(1) https://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20150101/debemos-orar-a-dios/

(2) ¿Indican las palabras de Esteban que aparecen en Hechos 7:59 que las oraciones deben dirigirse a Jesús? http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2005007#h=6

(3) 2 Corintios 12:8.

(4) Isaías 42:8.

Escudriñar las Escrituras o el Libro de Mormón: debate con un mormón

18 de enero de 2014

Por Orlando Mora

Un debate sobre si los cristianos, en cuestiones de fe, deben estudiar solamente la Biblia o también deben escudriñar el Libro de Mormón.


Los textos son mostrados tal y como los presentaron originalmente los participantes. El tema tratado fue si Jesús ordenó escudriñar el Libro de Mormón.

Como muchos lectores saben, Jesús declaró: "escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." (Juan 5:39). Esa declaración es bastante clara en cuanto al hecho de que en cuestiones de fe, los cristianos deben escudriñar las Escrituras y no otro libro. Sin embargo, el mormonismo enseña que también se debe escudriñar el Libro de Mormón (1). En el debate pueden verse los argumentos insostenibles que se usan para dar base a esta afirmación.

El debate

Orlando Mora

Si hubiera evidencias sobre las historias de las que habla el Libro de Mormón, habría menos escepticismo sobre la autenticidad de ese libro.

El punto es al revés: ¿por los mormones creen en un libro que narra historias de las que hasta el día de hoy no hay evidencias? ¿Dios actúa así con su Palabra escrita?

Por otro lado, como cristianos, debemos seguir la ordenanza dada por

Jesús: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." (Juan 5:39).

Enseñanza confirmada en la práctica de la iglesia primitiva:

"Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así." (Hechos 17:11).

SantiLlumihucci 

+Orlando Mora Que esta diciendo?

Que no hay evidencia del libro de mormón aún? sabe hablar ingles?

Ojala que sí para que con sus ojos lea la siguiente pagina en la cual se expone la máxima evidencia de la veracidad y autenticidad del Libro de Mormón la cual científicos certifican aquellas evidencias.

http://www.firmlds.org/feature.php?id=23

Estúdielo, verifíquelo y crea!

Pero le pregunto, que paso con aquellos cristianos en Tesalónica después de que los Apóstoles fueran asesinados uno por uno por aquella religión pagana naciente en aquella época?

Orlando Mora 

¿Entonces prefiere hacer caso omiso a la enseñanza de Jesús de escudriñar las Escrituras? ¿Quiere responsabilizar a los cristianos de Tesalónica de esa decisión suya?

SantiLlumihucci 

+Orlando Mora La mayor parte de la humanidad entera hace caso omiso no solo a las enseñanzas de Jesucristo...

Jesucristo no solo mando a escudriñar!

Mando a:

Obedecer los 2 grandes mandamientos, AMAR A DIOS CON TODO EL CORAZÓN, CON TODO EL ALMA Y CON TODA LA FUERZA y AMARAL PROJIMO COMO A NOSOTROS MISMO, Mateo 22:37-40.

Es una lastima que su alma este cerrada a esto!... Le pregunto: ¿En aquel tiempo ya existió la Biblia que hoy tenemos con 66 libros conformada?

NO!... Jesucristo en ningún momento dijo:

"Escudriñad [únicamente la Biblia], porque a vosotros os parece que en ella tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí."

EN NINGUN MOMENTO!

Le informo que el Libro de Mormón TAMBIEN DA TESTIMONIO DE JESUCRISTO Y DIOS!... Lo a leído alguna vez? NO, por ende esta dando falso testimonio el cual es pecado contra el Dios de Abraham, Isaac y Jacob!...

La responsabilidad no es mia, no es de Tesalónia, no es de Babilonia, no es del Adversario, no es de Dios, es únicamente suya...

El Libro de Mormón esta para que todo hombre conozca y reconozca que Jesús es el Cristo, sí, el Mesías, el Gran Jehová que murió pero que resucito para vida eterna por los siglos de los siglos. Nunca un hombre debe de preocuparse por terceras personas (Lamanitas, Nefitas, Israelitas, si existieron o no para creer en las enseñanzas que recibieron de Dios)... Sino de las enseñanzas que Dios a dado a aquellas civilizaciones, ahí uno se da cuenta si ese libro es verdadero, si viene de Dios...

Le pregunto: ¿CÓMO ME PUEDE PROBAR QUE ENOC Y AQUELLA CIVILIZACIÓN A LA QUE DIOS LES TRASLADO A SU REINO EXISTIÓ ALGUNA VEZ?

Si ni siquiera hay vestigios, no hay evidencias que testifiquen que eso paso!...

¿Qué me puede decir al respecto?

Orlando Mora 

Se debe tener cuidado de diferenciar entre lo que enseñó y no enseñó Jesús. Él declaró: "escudriñad las Escrituras". Ahora le pregunto a usted:

¿En qué pasaje del Nuevo Testamento Jesús enseñó que se debe escudriñar el Libro de Mormón?

SantiLlumihucci 

+Orlando Mora Le respondo con su misma pregunta:

¿Ha que escrituras se refirió entonces Jesucristo?

Solo el Petateuco?
Solo el Canon Judio?
Solo el Canon Alejandrío?
Solo el Nuevo Testamento?
Solo la Septuaquinta?
Solo la Vulgata?
Solo la Biblia?

Porque si usted están inteligente, se dará cuenta que en el tiempo de Jesucristo las escrituras conformaban mas de 66 libros... y aun la misma Biblia menciona muchos de esos libros faltan, que fueron destruidos por los hombres para lucrar e implantar sus doctrinas falsas, como negar la necesidad del Sacerdocio para efectuar el Bautismo... Hasta el Bautismo lo tergiversaron siendo llamado Bautizo, yéndose en contra de aun la misma Biblia (Bautismo por inmersión: Romanos 6:4, Colosenses 2:12, Hechos 8:38, Juan 3:23, Mateo 3:16, Marcos 1:10...)

Le pregunto, donde están estas escrituras las cuales la Biblia hace referencia:

El libro del pacto (Éxodo 24:7); el libro de las batallas de Jehová (Números 21:14); Jaser (Josué 10:13; 2 Samuel 1:18); los hechos de Salomón (1 Reyes 11:41); las crónicas de Samuel vidente (1 Crónicas 29:29); el profeta Natán (2 Crónicas 9:29); el profeta Semaías (2 Cró. 12:15); el profeta Iddo (2 Crónicas 13:22); las palabras de Jehú (2 Crónicas 20:34); las palabras de los videntes (2 Crónicas 33:19); Enoc (Judas 1:14); las palabras de Zenoc, epístolas a los Corintios (1 Corintios 5:9), a los efesios (Efesios 3:3), la de Laodicea (Colosenses 4:16) y de Judas 1:3...

EN CONCRETO!

¿Jesucristo a que escrituras se refería?

Para concluir, citare una escritura que profetiza el advenimiento del Libro de Mormón y porque se escribiría este libro:

"Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo: Y tú, hijo de hombre, toma ahora un palo y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel, sus compañeros. Toma después otro palo y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel, sus compañeros. Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno solo, y serán uno solo en tu mano. Y cuando te hablen los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos explicarás qué quieres decir con eso? Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo el palo de aJosé que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel, sus compañeros, y los pondré con él, con el palo de Judá, y los haré un solo palo, y serán uno en mi mano. Y los palos sobre los que escribas estarán en tu mano delante de sus ojos;..." Ezequiel 37:15-20.

Se que sera tan astuto para querer encarar a la Biblia misma afirmando que no se refiere a dos libros, entonces: ¿A que se refiere? ¿Cuando se cumplirá esta profecía?

Pero la profecía que nunca podrán contender sobre la Iglesia Mormona es:

"Y haré con ellos un convenio de paz; será un convenio sempiterno con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi dsantuario entre ellos para siempre. Y estará en medio de ellos mi tabernáculo; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo." Ezequiel 37:26-27

Si usted cree en la Biblia, que todas las profecías que están en ella se cumplen: responda: ¿Qué convenio sempiterno hizo Jehová con su santo pueblo? ¿Donde esta el tabernáculo de Dios en la tierra?

No le parece que su deber debería ser ese! PREDICAR EL EVANGELIO A LAS PERSONAS QUE NECESITAN CREER EN DIOS, A LOS QUE NIEGAN LA BIBLIA...

Sabe cuantos ateos, agnósticos y escépticos existe en el mundo?

Sabe usted que en las Universidades se adoctrina y fuera de ellas se regalan libros anti-religión y anti-teos?

Porque no nos predica de su religión? Todos los que hemos refutado sus ataques contra nuestra religión hemos mostrado la fidelidad a nuestros convenios, mandamientos y doctrina, pero ¿USTED? ha que iglesia pertenece?, ¿viene a juzgarnos por su condición?

Orlando Mora 

¿A qué Escrituras se refirió Jesús cuando dijo "escudriñad las Escrituras"? Se refirió a las Escrituras que existían en ese momento, al Antiguo Testamento. Un sitio web mormón (2) reconoce esto que afirmamos:

"Jesús y los escritores del Nuevo Testamento consideraban como Escrituras los libros del Antiguo Testamento (Mateo 22:29; Juan 5:39; 2 Tim. 3:15; 2 Pe. 1:20–21).

El Libro de Mormón ni siquiera existía entonces. Por casi 1,800 años no existió, apareció publicado por primera vez en 1830. La pregunta, pues, sigue en el aire:

¿En qué pasaje del Nuevo Testamento Jesús, o alguno de los apóstoles, enseñó que se debe escudriñar el Libro de Mormón?

Más todavía: ¿en qué pasaje del Nuevo Testamento Jesús, o alguno de los apóstoles, enseñaron la existencia del Libro de Mormón?

Referencias

(1) https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=07q-EPU_v88
(2) http://www.lds.org/scriptures/gs/scriptures?lang=spa

Las ovejas del papa abandonan el redil

20 de diciembre de 2012

Por Orlando Mora

Desde mediados del siglo pasado, el número de católicos en México ha estado disminuyendo, a pesar de los intentos de la iglesia por evitarlo.

Benedicto XVI, junto al presidente Felipe Calderón y su esposa, Margarita Zavala.

Benedicto XVI en México

Durante los cuatro días que duró la visita de Benedicto XVI a Guanajuato, México, del 23 al 26 de marzo del 2012, cerca de 3.4 millones de mexicanos vieron en persona al papa, quien además ofició una misa con 640 mil asistentes. Porras, aplausos, lágrimas, alegría desbordada y éxtasis de emociones al máximo, fueron parte de las vivencias del núcleo más espiritual del catolicismo mexicano. Las largas horas de espera bajo el frío de la noche y el calor del día, y los esfuerzos económicos de los pobres por acudir a los eventos a donde asistió el papa, bien valieron la pena para ver, aunque fuese por unos pocos segundos, al hombre que para millones de personas es, ni más ni menos, el representante de Cristo en la Tierra, el sucesor del apóstol Pedro.

Dejando a un lado el tema político, Benedicto XVI vino a México con la misión pastoral de confirmar la fe los mexicanos, es decir, afianzar y fortalecer la fe de una nación que fue bautizada por Juan Pablo II, en 1979, como siempre fiel. Esta fidelidad, sin embargo, ha sido efímera, porque al papa se le están escapando las ovejas del rebaño.

México es un país históricamente católico, pero desde mediados del siglo pasado, el dominio católico está perdiendo terreno. Datos oficiales evidencian este hecho: en 1950 el 98% de los mexicanos se declaraban católicos, mientras que en 2010 esta cifra era del 84%, es decir, en 60 años el número de católicos disminuyó 14%. A este ritmo de crecimiento, en 2155 sólo la mitad de la población será católica.

La iglesia católica no solamente enfrenta una disminución cuantitativa, también enfrenta un problema cualitativo, ya que cada día menos católicos van a misa, menos católicos viven siguiendo las enseñanzas de la iglesia, y más católicos se vuelven liberales, en franco desafío a los dogmas morales de la iglesia.

También es cierto que son pocos los católicos que comprenden las doctrinas centrales de la iglesia. Por ejemplo, sólo algunos saben que la misa es la repetición del sacrificio de Jesús, pero un sacrificio sin sangre, y que en el momento del rito de la consagración, la hostia que el sacerdote da a comer a los creyentes, se transforma, por el milagro de la transubstanciación, en el cuerpo de Cristo, real, literal y verdaderamente, a pesar de que la hostia en todo momento conserva su tamaño, forma y sabor.

La primera causa de la disminución católica mexicana tiene que ver con el aumento del número de ateos, cifra que se ubica hoy día en 4%. La segunda causa es la más importante: los católicos están abandonando el redil del papa para unirse al rebaño de los hermanos separados. Así es, la cantidad de católicos que se convierten al cristianismo protestante va en aumento. El porcentaje actual de la población mexicana que se declara protestante es de 10%, número que corresponde a mormones, testigos de Jehová, y mayoritariamente a los evangélicos.

En el plano individual, la conversión al cristianismo protestante todavía es vista entre la sociedad como una traición a la familia y a la patria. ¿Cómo es posible que traiciones la herencia sagrada de nuestros padres? ¿Cómo es posible que abandones a la única iglesia verdadera y a nuestra madre María, y te vayas con esos herejes, profesantes de una secta extranjera?, le cuestionan en oposición los familiares al convertido, cuando paradójicamente, el catolicismo lleva impreso en el nombre su origen extranjero: romano. Pero el convertido no comete ninguna traición, antes al contrario, el convertido adquiere una nueva y más completa dimensión de los valores familiares y nacionales, porque ahora se sabe con la misión de dar un testimonio cristiano ante Dios mismo, antes que a cualquier persona o institución. En realidad, el convertido adquiere un espíritu más patriota por su nación y lo que es más importante aún, su identidad sufre un cambio drástico: pasa de sentirse un número estadístico a llevar en su interior esa identidad tan especial de considerarse un hijo de Dios. Su sentido de existencia se escapa del marco estructural humano de la iglesia católica, y se convierte en el sentido existencial y universal de pertenecer a Dios. Es esta identidad la nueva fuerza para vivir del convertido, la marca que lo distingue respecto de su condición anterior.

Es natural que en un país católico las conversiones generen resistencia entre la sociedad, pero no debería ser de esta manera, porque, finalmente, profesar en libertad una creencia de fe, es un derecho fundamental de todo individuo, derecho que está estipulado en la Constitución política nacional.

Intentos para frenar el avance protestante

La caída gradual del catolicismo mexicano no es un fenómeno aislado, que pudiera explicarse en parte por la influencia de Estados Unidos, el centro mundial del protestantismo. Se trata de una ola de invasión de las que el clero católico denomina “sectas”, con alcance continental. Desde México hasta Argentina, los países latinos se vuelven cada día más evangélicos. ¿Llegará el punto de la historia donde América Latina se vuelva protestante?

Varios son los frentes de batalla con los que el catolicismo ha intentado frenar el crecimiento protestante en México. Desde los desvaríos de impotencia y discriminación del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, quien declaró que “se necesita no tener madre para ser protestante”, aunque hasta donde se sabe, ningún ser humano ha sido engendrado jamás por generación espontánea, hasta el intento oficial católico de impedir el Homenaje a Jesús, primer evento evangélico realizado en el estadio Azteca de la Ciudad de México, en 1999, alegando derechos de autor sobre la imagen de Jesús y confusión entre la feligresía católica.

Ni qué decir de los múltiples atropellos a los derechos más elementales de los habitantes de los numerosos poblados, sobre todo de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, quienes por no profesar la religión oficial del pueblo, son objetos de burlas, maltratos físicos y privados de servicios como agua y acceso a las escuelas a los hijos, ante la complacencia y complicidad de las autoridades locales tanto civiles como católicas. Por supuesto, está también el insecticida anti-protestante que huele en muchas ventanas: “este hogar es católico y no se acepta propaganda protestante ni de otras sectas”. Y en última instancia, la visita papal como el intento máximo para detener el avance de las “sectas”.

En su visita, Benedicto XVI se cuidó de no mostrarse en público junto al cardenal Norberto Rivera, acusado en Estados Unidos de encubrimiento de pederastas. Por esta misma política, el papa optó por visitar Guanajuato en lugar de la capital mexicana. En el Distrito Federal el papa corría el riesgo de que una multitud se manifestara públicamente en su contra, por el caso del sacerdote Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, a quien tras su muerte se le descubrió el delito de pederastia. De hecho, el papa ni siquiera se reunió con las víctimas de pederastia, algo que sí hizo en otros países que visitó.

Pero la visita a Guanajuato fue un error: no puede activarse la fe católica nacional sin visitar la Basílica de Guadalupe, el centro católico de América. Y aunque es cierto que a Guanajuato acudieron millones, el efecto espiritual fue solamente local. Sobra decir que la impresión en la vida diaria de la Ciudad de México fue casi nula. La ciudad vivió los días de la visita papal como si nada estuviera pasando. De los efectos duraderos de la visita, como una posible incidencia positiva sobre la delincuencia, no queda nada.

La iglesia católica enfrenta los desafíos de un mundo moderno cada vez más liberal, a la vez que mira cómo frente a sus ojos, lenta e imparable, el rebaño católico mexicano se vuelve cada vez más pequeño. Si el papa anterior no pudo revertir esta tendencia, es probable que el papa actual tampoco pueda hacerlo.